domingo, 3 de noviembre de 2013

Michoacán: el estallido



El anuncio.

            Por lo menos desde el domingo 13 de octubre se sabía. Los grupos de autodefensa de las comunidades de Tepalcatepec, Buenavista Tomatlán, Aguililla, Coalcomán y otros lugares hablaron de “marchar” sobre Apatzingán para apoyar a sus presuntos pares del lugar. Se hablaba de ocupar la ciudad de la Tierra Caliente michoacana con el objeto de enfrentar al crimen organizado arrebatándole el control de su principal centro de operaciones. La zozobra cundió por la región, mientras el país prestaba atención a otras cosas. Como en otras ocasiones, la increíble incomunicación en la que se encuentra la Tierra Caliente impidió medir las consecuencias del anuncio, a pesar de ser tratado esa misma semana en el programa Punto de partida de Denise Maerker.


La marcha.

            Las cosas llegaron a su punto culminante el sábado 26. En Morelia se supo a través de las redes sociales que algo ocurría en Apatzingán, aunque la información era confusa e incompleta. Mientras personas identificadas como guardias “de autodefensa” despojaban de sus armas a los policías municipales, los grupos de Tepalcatepec, Buenavista y demás poblaciones marchaban detrás de una retroexcavadora. La máquina tenía el propósito, según se dijo, de remover los retenes que pudiesen impedir el paso de las autodefensas… aunque se tratase de retenes del ejército o la policía federal (PF). Alertados por los helicópteros, efectivos del ejército mexicano interceptaron a la marcha de los autodefensas a la altura de la comunidad El Recreo. Ahí se vivieron momentos de tensión.

            Los civiles portaban palos, pistolas y algunos rifles. Según versiones, entre autodefensas y soldados hubo intercambio de palabras e incluso algunos empujones. Finalmente, cerca de la una de la tarde, se acordó que los civiles entraran en Apatzingán desarmados, sólo para hacer una especie de recorrido por el centro de la ciudad y manifestar su apoyo a las acciones de sus colegas locales. El ejército entró junto con las autodefensas, mientras patrullas de la PF hacían recorridos alrededor de la plaza principal. Según videos difundidos en televisión y en las redes sociales, una camioneta provista con un sistema de sonido anunciaba a los pobladores la llegada de las autodefensas en tono casi festivo.


Francotiradores.

            Más tarde se supo por testimonio del doctor José Manuel Mireles –líder del grupo de autodefensa de Tepalcatepec-  que al entrar en el primer cuadro de Apatzingán se notó la presencia de hombres armados en la torre de la iglesia y en algunas azoteas. A pregunta expresa, el comandante militar que acompañaba a las autodefensas dijo que se trataba de efectivos del ejército, que no había nada que temer. Sin embargo, minutos más tarde se produjeron disparos que sembraron el pánico entre los pobladores. Los miembros de las autodefensas iban desarmados, según el acuerdo al que se llegó con el propio ejército antes de entrar en la ciudad. ¿Quién disparó?  Al momento, ni el ejército ni la PF –presentes en la escena- han reportado detención alguna relacionada con este hecho. El reporte oficial habla de un solo herido, un civil que al parecer se encontraba en el lugar observando.

            Reportes no confirmados hablan de enfrentamientos en diferentes zonas de la ciudad, con heridos y tal vez muertos. Una semana más tarde ningún pronunciamiento oficial ha sido emitido al respecto.


Las tortillas y el miedo.

            Poco antes de que se registrara la marcha de los grupos de autodefensa, Apatzingán enfrentaba una peculiar manifestación del miedo: se decía que el crimen organizado amenazaba a las tortillerías para evitar que el producto fuese expedido. El hecho es que durante el fin de semana tuvieron lugar compras de pánico, ante la posibilidad del desabasto.


La respuesta.

            El mismo sábado ya entrada la noche, así como el domingo 27 durante las primeras horas de la madrugada, ocurrió lo que a todas luces resultó ser la respuesta del crimen organizado. Cuatro gasolineras de la ciudad de Morelia, una de Tarímbaro y otra de Apatzingán, fueron atacadas por sujetos armados. Se habló también de una agresión a una gasolinera de Pátzcuaro, pero la información resulta confusa. Sin embargo, la parte principal de la respuesta se concentró en subestaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

            Individuos armados atacaron con bombas molotov, con ráfagas de metralla o de ambas maneras subestaciones eléctricas en Apatzingán, Sahuayo, Ciudad Hidalgo, Zacapu, Uruapan, Paracho, La Piedad, Zamora, Jacona, Álvaro Obregón, Maravatío, Zitácuaro, Tarímbaro y Morelia. En Apatzingán los problemas con el servicio eléctrico perduraban todavía el martes 29. Se trató evidentemente de un ataque orquestado con cuidado y con la intención de mostrar la capacidad de acción de los hechores. Casi una semana más tarde, el noticiero de Joaquín López Dóriga dio a conocer videos de seguridad rescatados de las subestaciones de Zitácuaro, Zamora y Morelia. En ellos se aprecia un detalle inquietante: los agresores cuentan con entrenamiento táctico, apreciable en sus movimientos y en la manera de portar las armas que llevan. Definitivamente no son aficionados, como algunos asaltantes de joyerías y casas de cambio mostrados a veces en el mismo noticiero.


¿Seis municipios?

            El secretario de gobierno Jaime Mares, así como el propio gobernador Fausto Vallejo, insistieron en los días sucesivos en que el problema está lejos de afectar a todo Michoacán, pues el fenómeno de los grupos de autodefensas se concentra en “cinco o seis municipios”. Además de que la versión en sí misma es bastante cuestionable, los ataques a instalaciones de la CFE son un contundente mentís. Prácticamente toda la geografía michoacana se vio afectada durante las últimas horas del sábado 26 y las primeras del domingo 27. Puede repasarse la lista de dichos ataques:

Morelia: capital del estado, situada en la porción noreste del mismo. No es Tierra Caliente.
Ciudad Hidalgo: una de las principales poblaciones del oriente, cerca ya del Estado de México. No es Tierra Caliente.
Sahuayo: ciudad del noroccidente del estado, casi colindante con Jalisco. No es Tierra Caliente.
Maravatío: la otra población de importancia en las lindes con el Estado de México. No es Tierra Caliente.
Álvaro Obregón: municipio en el que se asienta el aeropuerto internacional de Morelia. No es Tierra Caliente.
Paracho: población de raíz purépecha situada en la entrada de la Meseta. No es Tierra Caliente.
Zamora: la ciudad principal de la cuenca del Río Duero, más bien cercana a Jalisco. No es Tierra Caliente.
Jacona: ciudad vecina a Zamora. No es Tierra Caliente.
Tarímbaro: municipio prácticamente conurbado a Morelia por el norte. No es Tierra Caliente.
La Piedad: ciudad predominantemente ganadera situada en el norte del estado, en la región del Bajío que corresponde a Michoacán. No es Tierra Caliente.
Uruapan: centro geográfico del estado, conocida como la principal región aguacatera del país. Hacia el sur de Uruapan se abre la Tierra Caliente, mientras que al noroeste se entra a la Meseta Purépecha.
Zitácuaro: ciudad de Tierra Caliente, cercana más bien a la frontera con Guerrero.


Las clases altas en peligro.

            El gobernador Fausto Vallejo canceló su visita al Festival Internacional de Cine de Morelia, programada para la clausura del mismo el domingo 27. Pero ésa no fue la única manera en que la elite michoacana supo de los acontecimientos de las horas anteriores.

            Una de las gasolineras atacadas en Morelia fue la situada en el camino a Santa María, justo a la entrada de la zona en la que se encuentra el Instituto Valladolid y la Universidad Vasco de Quiroga. Por la hora en que ocurrieron los hechos, una importante cantidad de bares y “antros” se encontraban en pleno funcionamiento. La clientela habitual de dichos lugares es la “juventud dorada” moreliana. Pues bien: a pocos metros de donde los muchachos se divertían, los sistemas de seguridad automática de la gasolinera impidieron que el ataque se convirtiera en tragedia. Durante algunas horas, angustiados vecinos y padres de familia intercambiaban mensajes de texto en sus celulares, inquiriendo por lo que pasaba. Se dijo que los atacantes se encontraban, tan quitados de la pena, cenando en el centro comercial de Altozano.


Los muertos.

            El lunes 28  las cosas no mejoraron, al menos en lo que toca a la zozobra y al miedo. Se supo que cayeron abatidos en San José de Chila, cerca de Apatzingán, cinco presuntos sicarios al servicio del crimen organizado. Al parecer se trató de un enfrentamiento con un grupo de autodefensa. El mayor de los muertos contaba con 28 años de edad; el menor, con 16.

            El mismo lunes aparecieron los cadáveres de cinco varones en la región de La Piedad, con señales de haber sido ejecutados. Más tarde se supo que se trataba de jornaleros del estado de Guerrero que trabajaban en los campos de Yurécuaro, un municipio vecino. ¿Confundidos con sicarios de alguna organización rival?

            Pero éstos son los datos oficiales. El doctor Mireles, por su parte, habló en entrevista con Carmen Aristegui de enfrentamientos múltiples y de 23 muertos. Las dudas respecto a las cifras de la muerte en Michoacán siguen en el aire.


La denuncia del obispo.

            Desde el 15 de octubre, monseñor Miguel Patiño –obispo de Apatzingán- había escrito una carta pastoral en la que denunciaba la situación en su diócesis. Textualmente, el padre Patiño declaró entonces que “Los gobiernos municipales y la policía están sometidos o coludidos con los criminales y cada vez más crece el rumor que el gobierno estatal también está al servicio del crimen organizado, lo que provoca desesperanza y desilusión en la sociedad”. Por desgracia, no hay manera de desmentir al prelado. 
            Y es que una pregunta simple pero terrible flota en el aire: ¿cómo es posible que las autoridades no sean capaces de encontrar y detener a los miembros del crimen organizado, si en Apatzingán y en otros lugares todo mundo sabe dónde se refugian o, sencillamente, dónde viven?

           

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